viernes, 3 de junio de 2011

LA TRANSMISION DE LOS ROLES DE GENERO EN LA FAMILIA

Al momento de nacer cada uno de nosotros estará inmerso en una historia, en un contexto, en una familia que ya posee ciertos valores y patrones de comportamientos muy arraigados, y que son trasmitidos de generación a generación. A través de este legado social, se espera que las personas que pertenecen a un grupo realicen aquello que les corresponde de acuerdo al rol o categoría a la que pertenezcan. En este sentido es importante mencionar los roles de género, es decir: el conjunto de expectativas relacionadas a los comportamientos sociales que se esperan de las personas de determinado sexo, estas expectativas que reflejan creencias y valores sociales, se transmiten tanto en un nivel micro como macro social, comenzando por la familia.
Se puede observar que existen muchos estereotipos sociales acerca de los roles masculinos y femeninos, las características atribuidas transgeneracionalmente muestran al hombre en tareas mas activas, más fuerte físicamente, criado para demostrar iniciativa sexual, etc. Mientras que a la mujer en roles pasivos, como la atención del hogar, cuidado de los hijos, con menor iniciativa sexual, etc. Sin embargo a través del tiempo han ocurrido cambios, que han afectado a los roles de género, como la inserción de la mujer al mundo laboral, la revolución de la pastilla anticonceptiva que logro que la sexualidad se convirtiera en un acto de placer y no solo ligado a la reproducción, el derecho a voto, mayor acceso a la educación y otros acontecimientos que han logrado que la mujer conquiste mayores espacios. A pesar de estos enormes avances aun es posible ver que se reproducen patrones transmitidos transgeneracionalmente y que contienen marcadas diferencias de género, incluso en personas que mantienen un discurso de “igualdad”. Tomando en cuenta que la familia es el escenario para la comprensión de la transmisión transgeneracional de los roles de género y donde existe la posibilidad de transformación, sería importante que logremos tomar conciencia de esta herencia y cuestionemos nuestro propio legado.

Me parece interesante ver como hemos conquistado tantos espacios a través del tiempo, sin embargo me llama la atención como una gran cantidad de mujeres aun trasmiten un discurso machista en forma casi inconsciente, basándose en discursos feministas, muchas veces terminan siendo víctimas de la historia, es difícil al parecer borrar el pasado, es casi gracioso ver como por ejemplo sirven el plato más grande al hombre y primero que al resto de los miembros de la familia, la niñita tiene que ayudar en la cocina, etc. Es increíble pensar que han pasado tantos años y que aun existen carreras en las universidades que dejan ver estas diferencias, siendo algunas clasificadas como carreras de hombres (ej. ingeniería mecánica) y otras de mujeres (ej. educ. de párvulos), por supuesto asociadas a los roles que a cada uno se le han asignado a través de la historia, sin embargo se debe rescatar que el número de mujeres que ingresa cada año a estas carreras ha ido en aumento, lo que indica que tal vez los estereotipos ya no pesan tanto como hace años atrás, en este sentido es importante hacer notar como la publicidad y los medios de comunicación en general han influido.

Para las mujeres quedan varios espacios por conquistar y para los hombres también, en esto todos tienen una gran tarea, las mujeres permitir que los hombres ingresen a los espacios que ellas ya conquistaron por tanto tiempo, dejar que se equivoquen y para todos: no poner en duda la identidad sexual de hombres y mujeres que realizan tareas cargadas de estereotipos de género.

Montiel Hernández Juana

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